Categoría: Universidades
2 Diciembre 2009

Carlos Mora V.
La vida es como un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Las universidades nacionales, concretamente las concerniente a Venezuela, afrontan en el presente serios problemas, no solo por parte del rol del Estado que la ha afectado significativamente en lo concerniente a su presupuesto, a que realmente el personal que integra las universidades se les pague las deudas que se les tiene pendiente, que se le de una homologación justa de acuerdo a la realidad económica del presente, concretamente, que se les retribuya con un salario de acuerdo la inflación, al costo de la vida, tema necesario ser debatido, analizado con más amplitud, por lo que representa para la armonía, operatividad de las universidades.
Hay también una realidad, que ha sido muy determinante en pro de la excelencia académica, excelencia que se ha perdido, todo ello, en parte además por el acentuado vicio de muchas universidades de dejar que en ellas se sigan manifestando los grupos de poder que por años han venido actuando. Grupos que se encargan de dirigir, administrar las acciones de las universidades, en donde los principales cargos están bajo la autoridad, poder de cada uno de sus miembros.
Son los mismos personajes que se distribuyen y rotan los cargos, sin importar para nada la calidad académica de cada miembro, sus aportaciones en pro de resaltar, trabajar en pro de la excelencia académica, deteriorando significativamente la razón de ser de la universidad como es la de aportar conocimientos de acuerdo a la realidad del avance de la ciencias, disciplinas que favorezcan al país.
Por años esos grupos de poder ocupan los cargos más relevantes, desde el rectorado, vicerrectorado, secretariado y todos aquellos decanatos, direcciones de escuelas, jefatura de departamentos, cambiando algunas veces las personas designadas, pero que todos ellos forman parte de esos grupos de poder.
La consecuencia de todo ello es que predomina más lo político, los cogollos que se forman, producto de una ideología, de un partido que se enquistó por años, sin que se permitiera la renovación, sin importar el daño a la excelencia , a su logro académico. Predomina la amistad, el compromiso familiar y otras componendas a fin de que algunas autoridades cuenten con seguidores que los mantengan en el poder, sin importar las consecuencias académicas, más cuando se designan a personas que no proponen transformaciones , soluciones , que no garantizan nada con su academicismo.
Es inaudito que en pleno Siglo XXI, en donde las características de los escenarios en cuanto a excelencia educativa académica presenta nuevos paradigmas, que favorezcan la capacitación de profesionales, cónsonos a la demanda de las necesidades del país, a lo que la globalización ha generado, todavía se mantienen grupos de poder que lo obstaculizan . Hoy se requiere de un nuevo liderazgo, que propicie la gerencia educativa básica para afrontar los retos, generar los cambios que den paso a una nueva Universidad más comprometida, que sea aval en la formación de profesionales requeridos todo ello necesario que de paso a esa educación que se identifique con las exigencias que los escenarios, tanto mundial como el nacional exigen para ser eficaz.
No se puede permanecer anclado en el pasado y bajo el control de los grupos de poder, que tanto daño ha originado y siguen causándole a las universidades nacionales., hecho que se da muy significativamente en la misma universidad en donde me desempeño.
Se requiere de un nuevo estilo de gerencia educativa, de autoridades, docentes más proactivos, visionarios, creativos, innovadores, estrategas, capaces de propiciar los cambios que permitan rescatar la excelencia académica, de lo contrario, Venezuela quedará estancada y su provenir será muy cuestionado en lo que a educación se refiere.
Debe darse más democracia en las universidades, propiciar transformaciones con nuevos personajes, profesionales más abiertos, capaces de realizar las transformaciones que conlleven a sacar de las sombras a las universidades en donde hoy se encuentran y con nuevos líderes encender la llama que permita que la luz de la excelencia académica se alumbre y sea una realidad. No pueden las Universidades seguir siendo parcelas, en donde los grupos de poder consideran que son de su propiedad.
Se deben dar oportunidades aquellos docentes, profesionales, que con su academicismo, ideas, proyectos sean capaces de propiciar ese cambio que la educación superior de Venezuela necesita con urgencia. Por qué así sea...
servido por Carlos Alberto
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12 Noviembre 2009

Carlos Mora Vanegas
La ocasión la pintan calva.
Las universidades nacionales, en caso concreto de Venezuela, requieren de transformaciones en muchos de sus programas de carreras humanísticas, sociales administrativas, especialmente las correspondientes a la licenciatura en administración, tanto a nivel de pre y postgrado. Todo ello con la finalidad de adaptar sus programas de estudios, signaturas a la realidad nacional y a lo que la ciencia administrativa moderna ha venido aportando y favoreciendo a aquellos países que han sabido adaptase a su alcance, a lo que se genera con el uso correcto de las herramientas administrativas que les favorecen.
Las empresas venezolanas en los últimos años han afrontado serio retos, consecuencia de las acciones del actual gobierno que se identifica como socialista y que ha dado paso a normativas impositivas fuertes, medidas económicas con mucho control que ha incidido seriamente en su muchas empresas, especialmente en las Pymes que no estaban preparada para ello, cerraran, abandonaran el mercado, su operatividad, afectando seriamente al sector empresarial del país, que para cubrir con la demandan de muchos productos de consumo, por citar un rublo se haga uso de la importación a un costo económico y social significativo para el venezolano.
Ante esta realidad, más los efectos de otros tópicos, como: incidencia de la globalización, crisis económica mundial, contaminación ambiental, inestabilidad política, nuevas aperturas comerciales, competitividad más agresiva, obliga a que las escuelas de Administración evalúen cuál debe ser el perfil del administrador que se necesita para afrontarlo.
Es necesario, dar paso a los cambios que garanticen capacitación, formación del profesional de la administración capaces de afrontar los retos, interpretar los cambios, propiciar nuevos modelos, sugerencias, acciones de acuerdo a lo que se necesita para que los planes, acciones que se pongan en marcha , rescaten la improductividad, se sepa manejar adecuadamente todos los recursos de la empresa, se proporcione productos, servicios competitivos, que permitan satisfacer las necesidades de los consumidores.
Urge una nueva visión actuación de las Empresas, para ello se necesita de escuelas más comprometidas, en donde sus autoridades, docentes, proporcionen conocimientos, herramientas administrativas actualizadas. Conocimientos, que garanticen al licenciado de la administración desempeñarse de acuerdo a las demandas que el presente exige.
Es necesario, recuperar el rumbo perdido, interpretar los requerimientos básicos que los el escenario nacional reclama, ello es consecuencia de que sus autoridades, algunos docentes se han anclado en los viejos paradigmas, carecen de experiencia, proporcionan pocos los conocimientos modernos, están ausentes del comportamiento, cambios de los mercados, en donde se ofrecen productos competitivos garantizados por su calidad y capaces de satisfacer las reales necesidades de los consumidores.
Definitivamente, necesitan las escuelas identificarse además, plenamente con su responsabilidad social, mantener un rol muy proactivo con respecto a la comunidad, más que hay una tendencia hacia el Socialismo., que requiere de otro estilo gerencial.
Se debe resaltar la relevancia de la investigación, hacer que los participantes hagan uso de ella, dando repuesta a los principales problemas que sobre estos aspectos se están presentando,
Las Escuelas deben compenetrarse, colaborar con los programas de gobierno de tal forma que les permita utilizar al máximo sus capacidades productivas, vincularse a las nuevas aperturas comerciales que el gobierno está generando, ser más proactivas en la comercialización de sus productos y servicios, integrarse en la política de comercio exterior y ofrecer sus productos en los mercados internacionales.
Es necesario de una vez por todas, que las autoridades académicas encargadas de la gestión educativa de las escuelas de administración, de su óptimo funcionamiento en el país se preocupen en:
- Desarrollar las aptitudes de liderazgo y de trabajo en equipo, básicas para conducir y gerenciar equipos multidisciplinarios, de los participantes que egresan y se forman en las Escuelas
- Contar con una planta de docentes con bastos conocimientos de los tópicos administrativos modernos, amparado además de experiencia, ejercicio profesional.
- Potenciar la capacidad de análisis sistemático, cualitativo y cuantitativo de la situación de la empresa, a través de la utilización de marcos conceptuales y las herramientas más aceptadas en el mundo de los negocios.
- Que sus participantes sepan aplicar los conocimientos para analizar estratégicamente las oportunidades de negocio, promoviendo la iniciativa propia y las habilidades para el desarrollo de emprendimientos viables y plausibles.
- Perfeccionar la capacidad para tomar decisiones complejas e implementarlas en entornos de riesgo e incertidumbre.
- Administradores egresados, que sepan colaborar con los emprendedores en el desarrollo de incubación de empresas favoreciendo la productividad, el nacimiento de nuevas pymes, .Dando paso al nacimiento de empresas que sepan afrontar los retos, aprovechar las oportunidades y garantizar operatividad y productividad,
- Vincularse más con los colegios de Administración, empresas y estado a fin de saber aprovechar las oportunidades, reforzar la formación del profesional de la administración que se necesita
www. entorno-empresarial.com
servido por Carlos Alberto
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18 Marzo 2009

"El principal objeto de la educación no es el de enseñarnos a ganar el pan, sino en capacitarnos para hacer agradable cada bocado" Anónimo
Carlos A. Mora V.
La educación superior venezolana afronta en el presente serios problemas en relación a su excelencia academia e investigación, en donde las universidades nacionales no se han identificado plenamente con su rol de capacitar, formar profesionales, cónsonos con las demanda de los requerimientos que el país necesita y dar paso a transformaciones, cambios que le favorezcan en su desarrollo.
Hay un gran divorcio en algunas carreras como la de ingeniería industrial, administración, economía, relaciones industriales con respecto a lo que el país requiere de estos profesionales, en donde no hay definidos perfiles de acuerdo a los conocimientos que se deben de impartir, proporcionar en pro de su formación y la ausencia de una definición del personal actualizado.
Ello obliga a reflexionar qué se debe hacer para rescatar el academicismo de la universidad a fin de definir su calidad, costos en relación a los profesionales que forman, a la enseñanza que se le está dando. A las investigaciones que se están realizando.
Considérese, que la calidad es un tema que en la última década ha pasado de ser un tema estrictamente para altos ejecutivos a una herramienta básica y de necesario conocimiento para desarrollarse en el competitivo mundo de hoy. Dentro de la evolución de las empresas de la calidad en este último tiempo, y gracias a su fuerte impacto estratégico, el tema del costo de la calidad y de la no calidad puede ser la respuesta que faltaba para cerrar muchas interrogantes. Los costos de la calidad vienen a confirmar que la calidad no puede existir en abstracto y que solamente fijando objetivos cuantificables, desarrollando metodologías para medirlos y evaluando los resultados de nuestras acciones en función de lo que se ha logrado, podemos saber si realmente mejoramos o no y además cuánto.
Esta demostrado, y así han hecho referencia muchos autores que han escrito sobre calidad, que la calidad no cuesta y que esta además de dejar al cliente satisfecho, atrae nuevos clientes que continúan comprando.
Es por ello que la Universidades Públicas Nacionales no deben escapar de esta realidad dado que la calidad no debe estar presente solo en la actividad empresarial sino en todos aquellos sectores públicos o privados y sus organizaciones (como es el caso de la universidad) y debe comprender entonces que cada profesional graduado con profundas deficiencias de conocimiento bien sea por mala formación o por no haberse entregados conocimientos actualizados , no garantizando un profesional bien preparado es un individuo que le costara al estado venezolano en primer lugar, por el costo de la enseñanza que recibe, ya que no logrará producir lo que de el se espera y por ende, no estará en capacidad de agregar valor a ninguna actividad además de pasar a ser un "recurso" que ninguna organización desea, debido a que no es un ente productivo para la empresa y desde luego para el país.
Ello conlleva a prestarle atención a como se está capacitando al profesional a que costo para el gobierno, para el país, a fin de dar paso a una gestión que garantice optimización del manejo adecuado del capital humano, del talento. Prestarle atención a la calidad de sus docentes, de sus programas, autoridades universitarias, que genere resultados, investigaciones, actividades docentes y administrativas que realmente generen valor para la sociedad y que agreguen valor sobre todos sus egresados atendiendo a la intención de producir profesionales con capacidad de afrontar los retos y con perfiles acordes a la realidad de un país que debe dejar atrás viejos paradigmas.
Para ello debe deben las universidades la importancia de reestructurar sus planes, su gerencia educativa, en donde su estructura debe ser mas flexible y sensible a los cambios y realidades del país, dando marcha a un plan de reestructuración y de transformación académica que involucre la estructuración de pensums de estudio modernos con un conocimiento practico y real, con docentes realmente preparados y con vocación de servicio, con un estudiantado realmente comprometido con la actividad que realiza y que sienta la promoción de la identidad cultural, con la incorporación de actividades que permitan vender el conocimiento que en sus aulas se produce y de esta manera autogestionar sus actividades.
servido por Carlos Alberto
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